“Los pecados del capital”
Una de las películas que en mi tierna juventud más me llamó la atención fue “Seven”, protagonizada por Brad Pitt y Morgan Freeman. Tras una crisis como la que, según dicen, hemos pasado, merece la pena buscar verdaderos culpables y sus verdaderas culpas, son la que llamaremos ‘los siete pecados del capital’.
La iglesia tiene como pecados capitales la lujuria, la gula, la pereza, la ira, la envidia y la soberbia. Caer en la tentación de alguno de ellos te lleva de cabeza al infierno, en el mundo empresarial te llevan directo a la quiebra.
Alan Greenspan, presidente de la FED hasta 2006, y Mervyn King, presidente del Banco de Inglaterra, han sido dos de los principales culpables, según muchos analistas de esta crisis, son los pecadores abocados al infierno por sus ‘siete pecados del capital’.
* En primer lugar, la lujuria (los pensamientos posesivos sobre la otra persona) los gobiernos nos manejaron a su antojo durante mucho tiempo.
* En segundo lugar, la Gula (el consumo excesivo de comida y bebida, o cualquier forma de exceso) las ganas de ganar acabaron por dar al traste con todo.
* En tercer lugar, la avaricia (es la unión de la lujuria y la gula en su sentido más amplio) las múltiples burbujas económicas que se esparcían por el mundo.
* En cuarto lugar, la pereza (la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal) la respuesta a algo tan inevitable como la crisis fue demasiado lenta.
* En quinto lugar, la ira (sentimiento no ordenado, ni controlado, de odio y enojo) acciones como el crack de Lehman son muestra de que se actuó más por impulsos personales que por la lógica.
* En sexto lugar, la envidia (deseo de algo que alguien más tiene, y que percibimos que nos falta) los negocios muchas veces intentan proteger los propios bienes y desean privar a otros de los suyos.
* En séptimo lugar, la soberbia (deseo por ser más importante o atractivo que los demás) sin duda uno de los pecados más unidos al mundo de los negocios y las altas esferas empresariales.
Viendo esto entiendo un poco más el por qué de la crisis, entiendo el por qué estoy seguro de que volveremos a caer, tarde o temprano en otra, y el por qué, como decía comediógrafo latino Tito Marcio Plauto “Homo homini lupus” (el hombre es un lobo para el hombre). Los pecados capitales siempre han existido y desde la revolución industrial los ‘pecados del capital’ están asociados a nuestras vidas.
